jueves, 7 de mayo de 2009

En Salvador...


"São Salvador da Bahía de Todos os Santos" es el nombre real de la capital del Estado de Bahía. Todos la conocen simplemente por Salvador… Es curioso que algunas veces se les llame, a los nativos de Salvador, por un derivado de origen griego: soteropolitanos… Pero bueno, Lo principal es que al llegar a la terminal he reservado desde allí, con una chavala simpatiquísima una habitación en un hostel bastante majo en la zona de Barra…



He tomado un taxi prepago y tras la llegada e instalarme en el dormitorio, he salido, buscando la bahía, a pasear por la zona… He dado con el mar, tras pasar de largo una zona de shoppings que, al menos, podrán servir de referencia para localizar mi zona de hospedaje… ¡Que belleza! La fama de Salvador es merecida… Además, el mar andaba algo movidito con las olas… ¡Precioso!



El primer vistazo saliendo de la “Shopping”, al toparnos con la costa, es el Cristo de Barra… Una pequeña colina, coronada por un Cristo en actitud de abrazarlo todo, desde donde se divisa la inmensa Bahía de esta mágica bahía que da nombre al Estado homónimo: Bahía… Cuidado con la pequeña fauna (fácilmente identificable) de choricillos fluctuantes para caer como buitres sobre el visitante… La belleza es mayor, la molestia, en comparación es irrisoria…


Lo siguiente que llama la atención, mirando hacia la derecha desde el Cristo, es uno de los verdaderos “highlights” de la ciudad: El Faro de Barra… El más antiguo de toda América, convenientemente restaurado y una nostálgica maravilla colonial...



Más allá se adivinan más pequeñas construcciones sobre los escollos rocosos que van apuntalando la costa… El mar anda lleno de surfistas locales (una verdadera fiebre en Salvador), aunque hoy las olas no anden muy “católicas” a pesar del viento… nos vamos caminando en esa dirección…



Historia, cultura afrobrasileira, belleza natural, y el océano… Ese océano que es parte de todo lo ibérico y/o iberista: El Atlántico…


miércoles, 6 de mayo de 2009

Partiendo para Salvador de Bahía...


Hoy hemos pillado el metro bien temprano para la terminal de bus… El camino, aprendido de los días de estancia, ha sido fácil de recorrer a pesar del peso de la mochila… Apenas un cuarto de hora y estábamos recorriendo el trayecto hasta la estación de bus…



La duración del viaje hasta Salvador de Bahía nos ocupará toda la noche, así que no hemos arrellanado en la sala de espera de la compañía de bus haciendo sudokus y leyendo… Por la noche no he dormido nada mal… Las carreteras empiezan a ser bastante buenas a partir de esta zona de Brasil…




Adiós a Recife y a su encantadora novia Olinda… No os olvidaré…

martes, 5 de mayo de 2009

Por las calles de Recife...


Por las calles de Recife hoy nos hemos perdido (en el buen sentido del caminante sin rumbo) y, claro está, como anticuado y hasta tradicionalista viajero mochilero buscador de nostalgias más certeras que los humos de nuestras arcaicas modernidades (jamás novedosas) de materialismo comercialista de fuegos artificiales del siglo que nos toca a todos vivir, nos hemos bienhallado entre las piedras viejas...


O sea, que no todo en Recife son construcciones grandes y playitas bellas, turísticas y algo contaminadas, tenemos tradiciones que van de lo “franciscano” a lo masón (como veremos más abajo en las últimas imágenes)…


Hay una parte dedicada a los edificios oficiales… Jardines salpicados con bustos de próceres de la patria y frondosa vegetación, sorprenden por lo solitarios que andan, claro que mejor así que verlos como en otro tiempo se vieron los jardines cercanos al parlamento suizo de Berna, en suiza, plagados de junkies durmiendo su siesta…



Si no te metes en “embolaos” (y si Dios y los Budas te mantienen una cierta buena suerte, siempre necesaria en la vida), no hay lugar peligroso en el mundo, pero es que esta parte de Recife es tranquilísima para pasear y, si es posible y no hay algún jardinero manejando algún cortacéspedes por ahí, para ponerse a leer un poquillo…



Este edificio de la foto de aquí abajo corresponde al Liceo de artes y oficios de Pernambuco, pero ¿Quién no ve en sus símbolos una clara referencia al compás y a la escuadra masónica?, sustituyendo el ojo que todo lo ve por un rueda dentada industrial… ¿Curioso no?



Al otro lado del rio vemos otras muestras de arquitectura de esa que solo surge de un país que fue grande, rico y refinado y, en mi opinión, lo seguirá siendo en el futuro a pesar del bache actual de estos últimos tiempos…



Recife es también una bellísima ciudad pero no se me olvida Olinda... Mañana partiremos hacia un nuevo destino...

lunes, 4 de mayo de 2009

Oh, linda Olinda... :-)

Se dice que el nombre de estas tierras proviene de la exclamación que el hidalgo portugués Duarte Coelho profirió al verlas por primera vez: "Oh, linda situação para se construir uma vila!" ("Oh, linda situación para construir una villa")



Pero la verdad es que el nombre Olinda tiene su origen en un personaje femenino de la famosa novela de caballería (Olinda en portugués y Oriana en español), tan nombrada en El Quijote: El Amadís de Gaula…



Esta era la “Dulcinea” por la cual Amadís hacía lo que hacía… Era muy popular en Portugal y, seguramente, formaba parte del bagaje cultural del hidalgo Duarte Coelho...




No olvidemos que el anónimo autor de esta obra, podría ser tanto lusitano, como castellano, o francés; aunque la primera versión la obra, y la más antigua conservada, está escrita en castellano y es atribuida a Garci Rodríguez de Montalvo, alrededor del siglo XV…



Pero en fin, no toca debatir esta obra, sino aclarar que tiene algún rol que jugar en el origen del nombre de esta bella villa brasileira…



Y es verdad que es un paraje bellísimo que fue “visitado” en más de una ocasión por jaurías de piratas (especialmente holandeses) y que nuestros hermanos ibéricos supieron defender con efectividad la mayoría de las veces… Solo me dejaré llevar por unas cuantas fotos para que os hagáis un buen sabor de boca…



Hay unas hermosas colinas desde las cuales se observa ese anchísimo océano que abraza en tranquilas oleadas la gran bahía que une la moderna Recife con la tradicional y colonial Olinda… ¡Que bellos testigos de las primeras iglesias y conventos coloniales se pueden “gozar” desde aquí!



Nos hemos subido tanto para contemplar su vegetación, a medio camino de la llamada “mata atlântica” (en gravísimo riesgo) y la más absoluta y exuberante amazónica, como para perdernos entre sus cuestas y recovecos repletos de historia…



Me he encontrado por ahí con un español, profesor, castellano, perdido entre los azulejos de un antiguo convento por el que yo tampoco quería ser encontrado… Admiraba, como yo, la atmósfera de esta tierra; pero también me ha hablado de una región que poco se parece a esta: Santa Catarina y su capital insular Florianópolis (una de las ciudades “blancas” del sur brasileño) y me ha rogado que no me la perdiera… Me ha caído bien… Le haré caso…



Me ha costado volver a la cercana Recife, tanto por el servicio de transporte como por la resistencia a dejar sus rincones... Pero el deseo de perderme por aquí por más tiempo, puede más... Dios permita mi vuelta con más tiempo...

domingo, 3 de mayo de 2009

Llegamos a Recife...


Muy de madrugada llegamos a la ciudad con la ventaja que, desde la estación de bus, se puede coger el metro hasta las cercanías del hotel en donde me alojaré... Como era domingo, me han aconsejado encarecidamente la policía que cogiera un taxi desde la bajada del metro hasta el Hotel... Además estaba lloviendo...


El personal de Hotel es muy majo, y el precio de la habitación es bastante barato... La parte más puñetera es que se ha puesto a llover... Mañana, o pasado, me acercaré a Olinda, que parece ser que es una de las ciudades más bellas y antiguas de Brasil, y está por aquí al lado, a pocos kilómetros de distancia... El autobús sale desde una parada cercana a la salida del metro desde la que he tomado el taxi esta mañana...


Recife tiene fama de peligrosa, pero ya he ido comprobando que la fama es bastante relativa, tanto para personas, como para ciudades, países o comunidades... Es una ciudad bonita cercana al mar y lo que puede pacecer algo más preocupante es la proximidad de chabolas palustres a pocos metros de donde me alojo... Creo que sería algo a tener en cuenta si saliera de noche o algo así, cosa que, por supuesto, no se me pasa por la cabeza hacer...


sábado, 2 de mayo de 2009

Salimos de São Luís


No mucho que contar hoy... Hemos salido muy temprano, a las 5:30, bajo el consejo del chaval de recepción de que llevara cuidado con lo "malones"... El autobús ha tardado en llegar y había un mal ambiente en la terminal, pero al final hemos podido cogerlo para llegar a tiempo a la terminal central... A las 7:10 salíamos para Recife... Llegaremos mañana de madrugada a Recife... Demasiada carretera para poder pegar ojo tranquilo...

viernes, 1 de mayo de 2009

Sin salida en São Luís... :-)

No hay bus para salir... Las lluvias han roto un puente y solo hay un horario de salida para una ciudad como Recife... He llegado bien temprano pero no lo suficiente para cogerlo... Mañana trataremos de coger un bus de mañana desde la cercana terminal... Según me dicen, las puertas estarán abiertas a partir de las 5:30...

He tenido que volver otra vez a la ciudad y he ido, bajo una tenue llovizna que amenazaba con convertirse en chaparrón, como luego ha pasado, a buscar alojamiento a uno de los hosteles recomendados por la Lonely... No me gusta pero no iba a volver al hospedaje del que había salido esta mañana... En la habitación tengo a un chaval brasileiro simpático... La mansión es una antigua casa colonial reformada bastante bonita...


Hemos dado unas vueltas por esta hermosa ciudad... Mañana habrá que salir de aquí, de todas formas...


jueves, 30 de abril de 2009

Día de "chuva"...


Día lluvioso… No nos hemos ido hoy… Será mañana IN SHA ALLAH… :-)


Hemos estado trabajando con las imágenes del ordenador y tocando algún punto del blog…


Nada más que añadir… No he salido mucho y dejaremos para mañana la movida de la compra del boleto y el viaje a Recife…


Hemos comido un plato excelente hoy en un restaurante popular del mercado de enfrente a donde me hospedo… Me siento orgulloso del trabajo del día… Si trabajamos así en la vida cotidiana significará que estamos concentrados y sanos mentalmente…


BUDA, DHARMA, SANGHA

:-)

miércoles, 29 de abril de 2009

Pereza en São Luís...


Día perezoso y tranquilo, que empezó lluvioso… No he ido a la terminal, resignándome a comprar, quizás mañana, el billete a Recife…


He dormido bastante, ya que andaba cansadísimo del viaje de l
os otros días y por el pastillaje que estoy tomando…


Por la mañana no estaba el desayuno incluido en el precio de la habitación… He estado esperando hasta que, alrededor de las 8:30, las chicas encargadas se han despertado de su largo sueño y se han dignado a aparecer… Estamos en el norte del Brasil, y aquí, la pereza tiene categoría de don… :-)


He pasado algún tiempo en Internet hablando con la familia… Están todos bien y los niños muy revoltosos, como siempre…


A la salida del ciber, hemos dado un largo paseo, entre innumerables tiendas de zapatos, para acercarnos a un supermercado y comprar algo de yogurt que neutralice los efectos de las pastillas en la flora del estómago…

La tarde la hemos pasado poniendo al día las notas del ordenador…

martes, 28 de abril de 2009

São Luís



Hemos llegado a São Luís sobre las 11:30. No ha habido problemas con los resguardos del equipaje… Desde la terminal hemos “pegado” (aquí se dice así) un bus para la rodoviaria que queda cerca del centro histórico… Al llegar, he encontrado la “Pousada Internacional” enseguida, con la ayuda de un “jipillo” que hablaba bien español y que trabajaba en el teatro cercano…


El precio anda por todos lados más o meno igual y me he quedado con una habitación con ventanal que es bastante acogedora…


Hemos dado una vueltecita, después de comer, y luego nos hemos ido a la terminal, para preguntar por los trayectos, horarios y precios para Jericoacoara y para Olinda…


Para Jericoacoara, se coge un bus de mañana que nos deja en un pueblo cercano por la noche y desde donde hay que “pegar” un jeep para nuestro destino final… Ando muy fatigado (y sin tiempo ni dinero) para dedicarme a este trajín; así que me he decidido por acercarme hasta Recife y, desde allí, a Olinda… Pero había
otro problema adicional: Un puente se había desplomado por las lluvias torrenciales que están cayendo por la zona y no se sabían los horarios con certidumbre… El tipo me dice que me acrece mañana… No sé, veré si tengo ganas, y si no, vendré el mismo día de salida para ver como anda la cosa…


De vuelta, hemos paseado por un atardecer exquisito que nos ha llevado hasta una puesta de sol maravillosa en el puerto… Una vez oscurecido, hemos regresado a la pousada para descansar… Me he puesto el
ordenador y me he quedado dormido a los pocos minutos…

lunes, 27 de abril de 2009

Camino a São Luís...


Por la mañana he ido a desayunar temprano y a conectarme a Internet… Vittoria (creía haberme librado ya de la “italianinha”) se ha acercado amablemente a decirme que el check out era una hora antes de lo previsto… Le he agradecido y he subido a sacar los bártulos… He dejado el equipaje en una de esas habitaciones para ello, tras pagar un real, y luego he ido a acompañar al desayuno a Vladimir, el chaval francés y la italiana… Me he aburrido con la conversación sobre la noche anterior y he preferido seguir con Internet… Desde allí, una vez terminada la sesión, he vuelto a recoger mis cosas y coger un bus a la terminal… Me he despedido de Vladimir y del niñato francés que está descubriendo todo a pasos agigantados… Vittoria no estaba, pero le he dicho a la gente que me despidieran de ella… Tras esto, corriendo a la parada, en donde no ha habido que esperar mucho… Nada más llegar, ha empezado a llover de lo lindo…


El tiempo en la terminal ha pasado rápido, ya que me he enfrascado en la lectur del libro sobre “Los mejores cuentos policiales”, recopilados por Bioy Casares y Borges…


Al dejar los equipajes, me he dado cuenta de que los resguardos se habían perdido. Lo he comentado y me han dicho que no habría problemas por la mañana… El problema principal ha sido la temperatura del aire acondicionado, que estaba de la leche de baja, casi tiritaba… Me he cambiado a unos asientos traseros, ya que el vehículo estaba casi vacío, en donde la temperatura era apreciablemente mayor…


Por lo demás, el viaje ha transcurrido tranquilo… Y, curiosamente, he dormido muy bien… Claro que nunca se descansa apropiadamente en un viaje nocturno en autobús…