sábado, 14 de julio de 2007

Compro pilas recargables hoy; creo que ha sido mala compra, India no es lugar para este tipo de artículos… Espero que por lo menos no se rompan dentro de la cámara… Compro, también, el DVD de “1947” de la polémica directora india Deepa Mehta… Esta sí que ha sido una buena compra… Debería haber comprado pirateo de “masala movies” que vi en Saigon, pero lo hecho, hecho está…

Hoy ha sido un día grande, además, por la visita que he hecho a la Madre Teresa de Calcuta… Siempre es impresionante el ver esta pequeñísima capilla de una mujer tan respetada dentro y fuera de India, incluso por los no creyentes… Me he arrodillado sin vergüenza “postmodernista” ante sus restos y he depositado una estampa con medalla de San Cristóbal, patrón de viajeros, encima del nicho… He rezado en la tradición cristiana con la confianza de que el amuleto, se llenara de energía positiva y buena suerte… A la salida me han dado una medalla de la Virgen llamada Milagrosa, que espero entregar a mi padre nada más llegar, y algunas estampas y oraciones en inglés…

Volviendo, me he acercado al muy recomendado Cementerio de la Asiatic Society… No es nada del otro mundo, si no es por los mosquitos y pulgas que atacan sin piedad al visitante incauto que se aproxima a su interior… Uno tiene que firmar al entrar y al salir y apuntar, además, sus impresiones sobre el sitio… Tiene ese toque melancólico de las épocas coloniales del “Raj” británico y ese sombrío romanticismo de las tumbas desoladas de quienes murieron lejos de casa y quisieron (o no) ser enterrados en Calcuta, la primera capital que tuvo la India inglesa… Los miembros de la Asiatic Society eran de los que más trataron de acercarse a “lo indio”, de entre todos los de la ralea de colonos que arribaron a las costas de Bharat…

En la guest house, he conocido a un simpático “kiwi” (así se llaman a si mismos los Neozelandeses) y a un japonés al que hemos acompañado a una farmacia a comprar “betadine” y vendas para una dramáticas heridas que tenía en las piernas, de rascarse las picaduras de los mosquitos… Hemos comido en el restaurante “Khalsa”. Que estaba caliente como una sauna, así que nos hemos ido en cuanto hemos comido…
Mañana me voy a Darjeeling, así que he preparado la maleta a conciencia…

viernes, 13 de julio de 2007

Hoy me he ido solo a cambiar un par de traveller en la Global Forex tras intentos fallidos de cambio en el State Bank of India… A cambiado mucho el sistema de las cosas por aquí… También han caído en las redes visibles e invisibles del liberalismo más atroz… Se ha liberado el cambio de moneda y ahora no se cambia en bancos ni en la central de AMEX, así que hay que buscar cambistas privados que lo hagan… Un paso más en la política del activo señor Mahmohand Singh… He ido a la oficina de turismo y el tipo allí a resultado ser bastante simpático… Me ha dado información muy útil sobre Darjeeling y Sikkim y me ha ofrecido un “handbook” con frases en hindi y en español… Todo un lujazo reservado solo para “ocasiones especiales”… Lo guardaré con cariño…

Otro sitio donde el tipo era simpatiquísimo y muy interesado en el español, era el de la reservation office de la compañía de trenes de India… Tenía un hijo y estaba muy interesado en saber como podría aprender español o, en su defecto, alguna lengua latina como frances o italiano… Le he contestado que era relativamente fácil estudiar español en cualquier parte del mundo y mucho más ahora con Internet…

Era necesaria una comprobación sobre la ubicación de la estación de Sealdah y desde la calle en donde estoy alojado he ido remontando calles hasta dar con la puñetera estación… Está fácil de localizar, pero es una larga caminata… En el trayecto de regreso, he preguntado por Chyawanprash, la pasta ayurvédica (medicina tradicional hindú) hecha con cincuenta y pico hierbas diferentes y que se tiene que tomar por la mañana disuelta, a ser posible, en un vaso de leche… He comprado un bote de 500 gr. y, aunque era de otra marca diferente a “Dabur”, la he comprado igual… Espero que me aporte fuerza en vitaminas y minerales necesarios en este clima…

Al final se ha podido decir, que ha sido muy buen día a pesar de ser viernes y trece, “nefasto” para anglosajones y similar a nuestro martes y trece… Quizás por eso no me ha tocado muy de lleno el mal fario que a ellos puede ser que sí les afectara… :-)

jueves, 12 de julio de 2007


Ida a DHL y recogida de billetes… Primero he tenido que ir a una conexión de Internet para coger el número del envío… Cuando he vuelto, ya no había problema y tras unas preguntas “típicas” de control indio, me han dado el sobre con los billetes de avión a Colombo (ida y vuelta desde Trichy) y a Alicante (con trasbordo en Londres) La gente ha sido muy amable y uno de ellos, al ver que llevaba el libro de Agustín Paniker “INDIKA. Una descolonización cultural”, ha comentado que así era como llamaba Megastenes de Jonia a la India… Me ha sorprendido que tuviera tanta información sobre los griegos y, asombrado, le he enseñado la introducción del libro… No se había equivocado… Hemos hablado tanto sobre la India, los indoeuropeos y otros temas que, al final, me han invitado a un té que me he bebido lentamente con el staff del DHL de Calcuta…

También he acompañado a Geva al Reservation Office de la compañía de trenes de la India para extranjeros; he comprado una guía de trenes (el practiquísimo “Trains at a Glance”) que será lo que utilice para diseñar mis trayectos a través de India con este sistema de transporte barato y más o menos eficiente de este país…

miércoles, 11 de julio de 2007

Recién levantado, alrededor de las 6:30, he ido a despertar a Rubén. Ayer me lo había pedido. Cuando he tocado a la puerta he notado que ya andaba medio trajinando… Ha salido y nos hemos despedido… Después, he cogido las mochilas y me he dirigido a toda pastilla a la calle del monumento a la democracia y he tenido la suerte de encontrar uno de los buses que iban al monumento de la victoria, que es de donde salen los buses (esta vez el 551) hacia el aeropuerto…
He estado yendo para un lado y para otro, trajinando con los bártulos, hasta que he dado con el dichoso autobús… Una mujer muy simpática, la cobradora del autobús, me ha señalado donde dejar el equipaje y, aunque he tenido que pasar un tiempo de pie, la mayor parte del trayecto he estado cómodamente sentado…

Tras llegar a la parada de buses del aeropuerto, he cogido el shuttle bus, que me ha acercado a la sección de “departures”… He dormido algo durante las horas previas a la facturación, pero finalmente hemos pasado a la puerta de embarque, en donde me he librado de milagro (y no se cómo) del chequeo del peso del equipaje de mano… A casi todo el mundo con equipaje en exceso, le han pesado los bultos…




He comido durante el viaje un riquísimo pollo al curry que me ha sentado de miedo… Detrás de mí he oído hablar español; eran unos mejicanos ya mayorcitos, que iban de viaje por Asia… Me han pedido información de India, en la que estaría un par de semanas, y nos hemos intercambiado los emails… Quizás no nos escribamos, pero han sido unos simpáticos compañeros de viaje…

Llegamos a Kolkata y allí, paso un largo tiempo hablando en medio-francés con la señora, de elegante sari, que me sellaba el visado… He sido el último en coger mi mochila… Voy a cambiar unos 20$ para tener para el taxi y allí conozco a un israelí y a un japonés, a los que propongo que paguemos un taxi a medias hasta Sudder Street, que es donde está el meollo mochilero de Calcuta… Les ha parecido de puta madre y tras sacar un ticket de prepago y acordar dar algo más al conductor por “exceso de equipaje” hemos recorrido elcaótico camino que nos llevaría al centro de la ciudad…




El israelí se llamaba Geva y era cerrado y tímido como él solo. El japonés estaba estudiando algo de español y llevaba un libro de castellano para nipones… Hemos llegado a la calle Sudder y el japonés se ha ido a la guest house “Paragon” y el israelí y yo, hemos tratado la del ejercito de salvación, la “Red shield Salvation Army”, en la que tantos buenos momentos pasé hace 10 años… No había camas, así que nos hemos dirigido al “Paragon” y nos hemos pillafdo un par de habitaciones… Tras esto, una vuelta por los alrededores y una visita al “Khalsa Restaurant” para ver si me recordaban y, claro está que no… Por la mañana pasaré a desayunar y luego iré a tomarme un Yogurt al “Curd Corner”… He acompañado al chaval judío a enseñarle un poco la zona y le introducido en los misterios del “masala dosa”, el delicioso tentempié de India… Parece ser que ha desaparecido el cine que había enfrente del “Mercado Nuevo” y lo han convertido en unos grandes almacenes… Deseo de todo corazón que la explosión del video digital y el DVD, no acabe con la delicia del ambiente del cine popular indio y la fiesta que traía “Bollywood” a las pobres almas machacadas de Bharat (“India” en hindi)…

La gran sorpresa es que Calcuta está lleno de españoles… Me ha dado una especie de “repelus” comprobar que el extracto social del que provienen es “jipi-pijo”, es decir, niñatos pijos vestidos de hippies… Bueno, según parece solo abundaran por Calcuta y quizás me los encuentre en alguna playa o centro turístico tipo Goa o Agra… Pero tampoco me haga mucho caso el que lea ocasionalmente estas páginas… Me he dado cuenta que he devenido, con el tiempo y las malas experiencias, en un tipo constantemente enfadado, que anda de cabreo en cabreo, con un grandísimo ego inflado y dolido y al que quizás le hastíe la presencia de la juventud que comienza a remontar el vuelo y a toparse de lleno con la vida… No estoy seguro, pero algo de esto hay mezclado con algo de certeza en las primeras observaciones… Es cierto que el tipo de viajero que se mueve por Asia en estos tiempos, es bastante diferente al que abundaba en mis primeros viajes y esto lo opinan casi el cien por cien de la gente que estuvo en otras épocas por aquí y algún “residente” también… No obstante, debo de darme cuenta que yo “voy p’abajo”, mientras que por detrás viene gente nueva, con ilusión y alegría, a la que todavía no le ha tocado de lleno la tristeza y que va, claramente “p’arriba”… Así es la vida y a mí no me gustaría acabar hecho un viejo cascarrabias… Espero que no… Please! :-s


Por la noche me he dormido algo tarde, los jovencitos a los que he aludido (de varias nacionalidades) no han parado de charlar y reír hasta las tantas, justo en la mesa de enfrente de la puerta de mi habitación… Mañana veré de cambiarme, ya que parece que es el centro “neurálgico” de reunión de los chavales… Que Dios me pille confesao…

martes, 10 de julio de 2007


Hoy me he despertado muy temprano y he ido a ver si podía comprar esos dulces con miel con los que me desayuné ayer…

Mientras escribía estas líneas, me he dado cuenta que había olvidado mi mochililla en los ordenadores… Por un momento he pensado que ya me la habían quitado… Iba la cámara dentro y me ha dado un vuelco el estómago… Pero la había cogido uno de los del staff de la guest house…

Por la tarde, he conocido a Rubén, un vasco de Vitoria (y ya van dos de esta ciudad) al que me ha dado mucho gusto encontrarme… No sé porqué, pero he sentido una alegría inmensa (casi eufórica) mientras hablaba con él… Es un chaval que va también en bicicleta por ahí y está repleto de energía y buen rollo… Es joven y con muchas ganas de comerse este planeta, comenzando a golpes de pedal y terminando con la gran nobleza y gran corazón que se le adivina… Cual no sería la sorpresa cuando hablando, hablando, descubrimos que conocemos a tres grupos de personas distintas en este viaje: Xabi, el guipuzcoano “heavy”; Salva & wife, la simpática pareja de catalanes que iban pa China, a los que conocí en Malacca y volví a encontrar en la nochevieja de Singapur y, mira por donde, también a Juan Carlos, el ciclista chileno-germano con el que me he topado varias veces en esta parte de Asia… ¡Que pequeño es este puto mundo! :-)

Nos hemos ido a tomarnos unos cafés por ahí y a comer alguna cosa… Hemos estado dando vueltas por el templo del final de la calle Khao San y en alguno más de los alrededores… Hasta nos hemos echado la “buenaventura” con los palillos que usan aquí, en algunos templos, para eso… Por la tarde y noche, le he pasado (a él y a un canadiense que se ha pegado a última hora) unos mp3 con los que hemos estado trajinando hasta tarde… También le he enseñado el sistema de llamadas de Yahoo Messenger que, para mí, es el sistema más práctico de llamadas por la red que uno se pueda encontrar en estos tiempos tan “cibernéticos” que corren…

Me he ido tarde a dormir, por obra y gracia de los cafés y he tardado otro tanto en hacer el equipaje para mañana… La ducha también ha sido tardía y quizás he molestado a más de uno con el motor del agua, pero ¿qué podía hacer? Entre el café y la necesidad de limpieza…

Finalmente me he dormido, pero me tendría que levantar en unas pocas horas para trajinar la ida al aeropuerto y al avión… Mañana al mediodía estaré en Kolkata (nombre políticamente correcto de Calcuta). Espero que India esté como la recuerdo y no se me rompa en mil pedazos la poesía de otro de mis mejores recuerdos… Nada, pero nada, dura para siempre… Ni siquiera los momentos más maravillosos guardados en la memoria…

lunes, 9 de julio de 2007

Después de un desayuno de fábula con dulces con miel, hoy ha sido día de deambular por el Templo de al final de la calle Khao San… Estoy cansado y tengo solo un par de días; además Bangkok ya me lo conozco y aunque es un sitio perfecto para revisitarlo, hace falta tiempo… He procurado comprar leche para el último día en el aeropuerto y unos dulces de cacahuetes. Estaban tan buenos que me los he comido hoy… Es lo que pasa con mi ansiedad… Cuando algo me gusta me es bastante difícil resistirme…

También he actualizado el BLOG y he trasteado bastante con el ordenador e Internet… Sin embargo, me he ido temprano a la cama, en donde me he quedado durmiendo viendo la película de dibujos “Flushed Away” en mi ordenador… Va sobre las aventuras de unos ratoncitos ingleses en las alcantarilla de Londres… Es una envidia ver como son de patriotas los ingleses… Son un pueblo vendido al capital y la banca judías; incluso han tenido un primer ministro de confesión hebrea como Benjamín Disraeli … También tienen serios problemas de nacionalismos muy justificados, dada la desigualdad de trato, como son el irlandés, el escocés y en mucha menor medida, el galés…

En fin, se me ha ido el santo (Fermín) al cielo… El caso es que viendo esa película a la que he hecho referencia antes, me he quedado durmiendo como un bendito… Mañana será otro día…

domingo, 8 de julio de 2007

Bien temprano, sobre las 5:30, he ido a coger un shutlle bus, que ha parado enseguida… Me ha llevado a la zona de autobuses públicos del aeropuerto y allí me han confirmado que la línea 556 había sido cancelada, no sé si temporalmente o de forma definitiva… Me han dado, sin embargo, otra combinación posible… coger el autobús 551 que me llevaría al “Victory Monument” y una vez allí, coger el bus 39, el 69, o el 503 hasta Khao San Road… La cosa sale bastante barata (diez veces menos que un taxi y una quinta parte de lo que costaría un tourist-bus directo desde el aeropuerto)


Y así ha sido… Hemos llegado al Victory y, tras esperar algo, hemos “pillao” el 503 que nos ha llevado sin problemas a Khao San… Allí he dado sin problemas con la “Original Central Guest House”, cuyo principal atractivo consiste en que tiene la conexión gratis a Internet, y he pillado una habitación sin problemilla alguno… Estaba en la recepción uno de esos maricas tailandeses que en cuanto me he descuidado, creo que me ha “levantado” 20 Bhats de la mesa… No estoy seguro de ello, pero apostaría a que sí… Pero por cerca de 80 céntimos de Euro y sin tener certeza no iba a montarla… En fin, sería el primer mini palo que me dan en este último peregrinaje asiático… Ya me cuido yo muy mucho de cuidarme… Aunque nunca se puede presumir mucho, creo que, con la ayuda de DIOS, y con un bastante de mi atención, mis cosas pueden andar seguras… Aún así, nunca se sabe…


No he podido dormir siesta, así que me he conectado a la Red para actualizar mi BLOG y tratar de hablar con la familia... Solo he dado con Silvia… :-)



Luego hemos ido a comer, a comprar lar vitaminas y a corretear un poco por ahí… He vuelto al templo del final de la Khao San y me he tomado un helado… Por la tarde, vuelta a Internet… Un tipo noruego ha estado hablando largo y tendido conmigo, pero a mi no me ha gustado mucho su “vibración” y en cuanto he podido, me he escabullido…

La noche ha sido tranquila y gracias a Dios, bastante fresquita…

sábado, 7 de julio de 2007

Me he levantado, como siempre, alrededor de las 5:30 y a las 6:00 andaba desayunando mi sopa de “beef” con fideos… Al terminar, me sobraban 2000 Dongs y he optado por ir al mercado cercano y pillar unas barritas de tofu fresco, que me zampo en crudo como si fuera queso… Luego, vuelta a la habitación sobre las 7:00… Me quedan cinco horas “legales” hasta el “check out” (a las 12:00) para reposar antes de coger el minibús al aeropuerto…


El caso es que ya estaba bien despierto, duchado y con todo listo y preparado alrededor de las 11:00, así que he pagado y me he ido para la para de minibuses que hay al lado de la lotus guest house…

En el camino, al verme cargado, me han acosado los “transportes” y especialmente un taxista ha sido muy descortés conmigo y ha parado el taxi justo enfrente de mi camino para molestarme y que tuviera que rodearlo… Menos mal que los minibuses estaban a apenas 2 minutos de mi guest house y he podido carcajearme de lo lindo de todos ellos… Se enfadan porque pago solo 2$ por el transporte cómodo, fiable (bueno, en Vietnam el tráfico nunca es de fiar) y directo de los minibuses y no quiero coger sus carromatos y coches por diez veces más ese precio… Definitivamente eso tendrá que cambiar poco a poco…

He preguntado si podía coger el bus de las 12:00 en vez de el de las 15:00 y no ha habido problema… Prefiero esperar sentado en el aeropuerto, que está más fresco, que en otro lado… La furgoneta ha salido con una media hora de retraso, pero a mi no me importaba, ya que mi avión salía a la 21:30 e iba con casi nueve horas de adelanto… Me he bebido una de las botellas de leche con un cake de pasas esperando a la salida del trasto… Alrededor de las 12:30 hemos partido y hemos llegado sobre la 13:30 aproximadamente…

Menos mal que llevaba mi libro de Eva Borreguero y he pasado relativamente entretenido el tiempo hasta la facturación del equipaje… La “marcha” ha llegado a partir de ese momento…


La chica del mostrador ha sido muy amable, pero me ha mandado a preguntar a “inmigración”, que no encontraba por ningún lado (al final he preguntado en uno de los controles de aduana previo a las puertas de embarque), si estaba en orden el tema de un día de más de visado… Llevaba mi equipaje de mano conmigo y, claro, se me notaban los 20 kg. (en vez de los 7 permitidos) cuando caminaba… Y al llegar a los controles para preguntar, una chica uniformada me dice que había que pesar mi “mochililla”… Le contesto que solo voy a preguntar un “tema” y que luego ya veríamos… Era la primera vez en todo este viaje que me iban a hacer pagar el exceso de peso…



Pregunto y me cogen el pasaporte. Espero durante unos cinco minutos y vuelven para decirme que no pasaba nada y que no tenía que pagar nada por sobrepasar un día el visado… Doy las gracias efusivamente y vuelvo al mostrador de facturación… La chica, sonriendo, me dice que ya lo sabía, pero que había que estar seguros… Vuelvo a la puerta de embarque y allí esperaba la estúpida funcionaria para pesarme el bártulo… Pesaba 20Kg. y me dice que tengo que preguntar por si tengo que pagar exceso de peso… Voy a la taquilla que tienen habilitada a tal efecto y me mandan a las oficinas de “Air Asia” que estaban en el piso 3º… Cojo el ascensor y se suben también unos policías que me dicen que las oficinas que busco están abajo… Bajo con ellos de nuevo y voy, esta vez, a información, le regalo unos libros viejos en inglés que tenía de haberlos pillado en algunas partes de aquí y allá (Agatha Christie, Robinson Crusoe, etc) y me contesta muy alegre que yo tengo razón, que “Air Asia” está arriba en el tercero… Vuelvo a subir y esta vez doy con lo que buscaba… Me dicen que el exceso de peso cuesta a 5$ por kilo de más… Saco de mi bolsa la mochila donde llevo el ordenador y estos, al verlo me dicen que el ordenador no paga… Les miro sorprendido, porque así el peso se quedaría en unos 5 kg., y les pregunto si están completamente seguros. “Completamente, Sir” y uno de ellos se ofrece para acompañarme abajo… La chica del mostrador de facturación me dice que no tengo que pagar nada y yo, que ya andaba empapadito en sudor tras andar trajinado cerca de una hora, sin fiarme mucho, le pido que me lo escriba para enseñárselo a la funcionaria “marxista-leninista” de la puerta de embarque… La chica me escribe algo en el ticket de embarque y se despide de mí sonriendo… Voy otra vez a la “zona aduanera” y le enseño el papel a la estúpida… Ella esta asombrada y me dice que no sabía, pero que como mi mochila pesaba 20 kg…


En eso, la verdad, la mujer tenía razón… Yo no sabía que el ordenador no se contaba, sino no hubiera estado trajinando como un loco en cada vuelo de bajo coste… Existe, eso sí, una regla no escrita por la cual, el equipaje de mano ni se mira… Se ven de vez en cuando auténticos baúles que ni caben en los escáneres y nadie dice nada… Pero a mí me había tenido que tocar la escrupulosa de turno y eso era lo que me molestaba… Menos mal que a estas alturas del viaje, mi paciencia es extrema y eso lleva una recompensa “kármica” aparejada… Le sonrío a la funcionaria y ella hasta se pone colorada… Yo quedo como un rey y ella se siente sin culpa… Todos felices… Todos contentos y yo sigo mi camino y ella el suyo…

Esperando al embarque (que se ha retrasado media hora), me doy cuenta de que no he pagado ninguna tasa de aeropuerto… En la guía y en las agencias, es lo único que tienen claro… Se pagan 14$ en Vietnam… Rezo secretamente para que no pase nada… Si la cosa seguía así, me habría ahorrado unos 29$ dólares (cerca de 80$ en el caso de que hubiera tenido que pagar sobrepeso), cosa que en mi “miserable” estado no está nada mal… Había planificado tasas de aeropuerto, un día de más de visado y la posibilidad de algún extra que otro, pero todo había salido redondo…

El avión, en el que andaba congelado porque estaba mojado de sudor y un chorro de aire acondicionado me daba de lleno, se ha tomado un par de horas en llegar a Bangkok… No estaba nada mal… El personal de servicio parecía más amable de la cuenta conmigo y eso me a extrañado y fascinado al mismo tiempo… ¿Por qué pasa eso? ¿Por qué hay momentos en los que todo, pero todo, el mundo es encantador? ¿Por qué hay momentos en los que parece que todo, incluido tu mismo, es brillante como un destello de sol? Ni idea de los caminos inescrutables de Dios, ni de los atajos ocultos de los hombres…


En el aeropuerto he peguntado por el transporte para mañana y me han comunicado que el bus 556 ha sido cancelado… No e he fiado mucho, mañana trataré de coger un “shuttle bus” para la zona de transporte público del aeropuerto y me buscaré la vida… También he ido a cambiar unos 5 RM que me quedaban de Malasia (me han dado 41 Bhats) y más tarde he cenado algo de las porquerías que hay por el aeropuerto… Eran las 12:00 y pico y tras deambular un rato para encontrar una plaza recoleta para dormirla, he dado con unos bancos en donde he podido estirarme a gusto… No era cosa de coger taxis (carillos a estas horas), ni de ir buscado alojamiento a las tantas de la madrugada… He dormido muy bien envuelto en mi forro polar y con la cabeza en mi equipaje…


El viaje hasta Bangkok no había salido mal del todo…

viernes, 6 de julio de 2007

Hoy no ha habido mucho que destacar. Andábamos preparándonos para coger mañana el avión a Bangkok y no ha habido mucho que hacer…

Me he acercado a la pastelería a comprar un montón de Hanh Baos, leche de diversos sabores y cakes de pasas… Ya tengo combustible para mañana en el aeropuerto… Luego, de vuelta, me he acercado a la oficina de inmigración, en donde me han mandado de un lado para otro como una pelota de ping-pong y nadie me entendía un carajo… Al final, he conseguido que me dijeran lo mismo que en otros lados: No pasa nada por sobrepasar la estancia solo un día… No me he quedado convencido y me he preparado para mañana llevarme alguna sorpresa…

El caso es que andaba lloviendo y no era como para pasarlo paseando… Hemos pillado cama y hemos dormitado lo nuestro… la televisión “rulando” y una visita al cyber de abajo, al que se accede directamente atravesando la puerta de la cocina hasta la calle…

Se ha hecho las maletas y me ha quedado un equipaje de mano de casi 20 kg.; mientras que la mochila “principal” se ha quedado en menos de 15… Ya veremos mañana en el check in… Vietnam me da mala espina para estos temas…

No he dormido todo lo bien que hubiera querido, pero es el precio que se paga por “acumular” siestas durante todo el día…

jueves, 5 de julio de 2007

Hoy me despertado temprano, he ido ha desayunar la sopa de carne de buey tan rica que desayuno estos día por aquí y luego he vuelto a seguir durmiendo… Cuando me he vuelto a levantar, lo rimero que he hecho ha sido ir a echar unas fotos en el mercado de al lado de la guest house; a los insectos comestibles y especialmente a los perros muertos y precocinados listos para la venta… Es una imagen grotesca… Y que no me cuenten a mis años que eso es “cultura”… De sobra sé que nosotros nos comemos los caracoles y estos de aquí se zampan todo lo que repta o tiene patas (menos la mesas)… Es otra cosa muy curiosa de estas razas asiáticas… No tienen mucha restricción en tema de comida… Los perros no se los come casi nadie en este planeta; nadie más que los chinos y los vietnamitas los incluyen en su dieta… En nuestro ámbito también nos comeríamos lo que sea en caso de necesidad; pero aquí, un lindo perrito que te saluda moviendo el rabo, activa los jugos gástricos porque es considerado un manjar… Puedo entender comer insectos, pero gatos o perros no… Roza la antropofagia...

Mientras filmaba y echaba fotos, las tenderas me decían con ansiedad que “one dollar photo…” (es decir, más o menos: “cada foto un dólar”) La avaricia neurótica de los ojos rasgados de esta parte de Asia (que tanto molestaba también a mis compañeros de asiento coreanos del minibús de ayer) salía a flote… Yo me reía a carcajadas y les contestaba que vale, que mañana volvería y les daría cientos de dólares por las fotos… Se les caía la baba a los muy glotones ignorantes…

Aquí debes de tener el dinero justo para pagar lo acordado de antemano; de lo contrario te expones a que te cojan más… Si preguntas un precio por un plato de arroz, por ejemplo, y te dicen que 15000 Dongs, es buena idea tener esa cantidad exacta, porque luego, a la hora de cobrarte, pueden pedirte 20000… Es otro concepto de “honor” y de cumplir lo pactado el que tienen por aquí… Eso en India y en los países de “narices grandes” y “ojos redondos”, no pasa… Y si pasara, habría unanimidad en que eso sería un escándalo y el avaricioso sería un sinvergüenza… Y sinvergüenzas también tenemos (eso ya es más generalmente “humano”), pero aquí son algo menos civilizados con los acuerdos y se necesitaría más “legalidad” a la hora de ejecutarlos… Por eso es bueno que hayan precios expuestos con antelación; así (incluso siendo precios más caros) se tendría una cierta seguridad y protección contra estas ratas… Si hablas con gente occidental que está trabajando aquí (enseñando un idioma, por ejemplo) y que cobra salarios de aquí, te das cuenta de que también tienen problemas con los precios, porque estos “amiguitos locales” son gente muy racista con el “demonio extranjero” y prefieren no venderte a tenerte que cobrar un precio razonable… No es que crean que somos más ricos, es que creen que a un foráneo hay que cobrarle mucho más… Además, en algunos casos, el gobierno lo recomienda vivamente… Si eso pasara en Europa, el escándalo duraría muchos meses en la prensa y TV… Menos mal que yo soy bastante ardilla y hasta que no encuentro un precio más o menos decente, no “pillo” nada…

También he cambiado un sobrante de Dongs que tenía por dólares, a pesar de la alta comisión por parte del banco; pero prefiero no jugármela y que luego en Bangkok no pueda cambiarlos… Luego, he ido a sacar el billete de minibús al aeropuerto para pasado mañana…

En mi habitación, más tarde, he tratado de actualizar el BLOG un poquito… Cuando me he cansado, me he acercado al cyber, como todos estos días, y he chequeado e-mails y he hablado con Silvia y mis padres, también con mis sobrinillos…

Luego, lloviendo, me he acercado a la pastelería de la calle Hué y me he comprado un litro de leche con sabor a fresa y un par de esos cakes con pasas que les salen tan bien y que suelen estar tan frescos… Luego a la orilla del lago, me he comprado un helado y despacio, bajo el paraguas y con una lluvia suave pero constante, me he vuelto a la habitación en donde me he duchado y he seguido con el BLOG… Alrededor de las 21:00, me he puesto la tele y he tomado la determinación de ordenar mañana los trastos para el vuelo a Bangkok de pasado mañana… Quizás me acerque también por la oficina de inmigración para ver si tienen alguna información más sobre el día extra…

miércoles, 4 de julio de 2007

Me he despertado a las 5:30… He subido al techo a ver el amanecer y tomar unas fotos del paisaje… Se desayunaba a las 7:00 y pico, así que tenía tiempo… Desde un barco cercano, unas cuatro personas con la misma idea que yo, me han saludado y yo les he respondido con complicidad… La luz ha ido mejorando gradualmente…

A un costado de la baranda, entre restos de botellas, he descubierto la navaja multiusos del neozelandés, la he recogido y se la he dejado abajo en su mochila… El tío dormitaba como un cabrito y le he echado una foto con la boca abierta…

En el desayuno estábamos pocas personas… Mis compañeros de mesa, una pareja de chinos de Singapur y la pareja australiana (colegas-hermanos de cámara CANON) estaban… También un simpático chico inglés llamado John (¿cómo no?)… El desayuno ha sido apetitoso, pero algo escaso…

En el techo, había una chavala holandesa que chapurreaba el español y me he quedado con las ganas de andar algo más con ella, pero era del grupo de los “tres días”, es decir, de los que pasarán una noche en un hotel de la isla de Cat-Ba y se adentraran en el parque reserva nacional al día siguiente… Este grupo ha tenido que cambiar de barco y nosotros, los del grupo de “dos días”, hemos seguido deambulando entre las islas de la bahía hasta llegar al puerto de Halong city y una vez allí, tras la suculenta comida, hemos cogido el minibús que nos llevaría a Hanoi de nuevo…

No han estado mal los dos días, a pesar de que (como buen mochilero) soy poco amigo de excursiones “organizadas”… En este caso era la mejor opción, ya que no existe mejor manera de visitar este paisaje de islas abruptas, que navegando en un barco… El pasar una noche en un camarote de madera, arrullado por el mar, es otra gozada que solo de esta manera se puede disfrutar… El precio estaba bien y la calidad no andaba mal del todo… O sea que: “Chapeau!”

En el minibús, he estado sentado al lado de una pareja coreana a la que no le ha gustado nada Vietnam por lo ruidosa, lo avarienta y por su conducción temeraria a través de las carreteras… Son verdad las tres cosas y la tercera, que conducen con el culo, se ha demostrado en el trayecto de vuelta… Hemos tenido una par de frenazos y hemos tenido que salirnos de la carretera porque un camión que adelantaba se nos echaba encima…

Me he despedido de los chinos de Singapur y de la pareja australiana (los dos grupos han sido muy simpáticos y abiertos conmigo) y he sido el último al que han dejado en su guest house… Mi mochila estaba en la puerta de la habitación, que me habían reservado sin problemas: Lo mejor es que el aire acondicionado funciona de maravilla, y aquí eso es de agradecer… Me he acercado al cyber y he llamado a la familia… Tras eso, he vuelto a la habitación, me he duchado, he hecho la “colada” y he caído rendido en la sábanas limpitas de mi habitación… Sobre las 3:00 de la madrugada me he despertado para coger los vaqueros que estaban de remojo con el detergente en el lavabo, los he aclarado, los he escurrido y los he tendido frente al ventilador… Luego de esto me he vuelto a dormir como un príncipe…

martes, 3 de julio de 2007

Por la mañana estaba lloviendo a cantaros y han venido muy temprano a cogerme… He sido el primero de la lista, por lo visto… Después han subido a una chica nepalí (parece ser que de alta clase) que viajaba con una americana, a la que conoció en América, ya que la primera había estado estudiando en USA algún tiempo… Me ha hecho gracia la chica de Nepal, ya que me había parecido entender que venía de Japón… Nos hemos reído un rato por la confusión… La americana no tenía ni idea de donde estaban muchas ciudades de España… Es algo raro, porque los jóvenes de este país saben bastante del mío, pero esta ha salido así… Le he comentado que era completamente normal que no supiera mucho de España, ya que en América, estaban demasiado autocentrados en sí mismos… No le ha sentado muy bien…

Cuando hemos terminado el “peregrinaje” de recogida de viajeros para pasar unos días en Halong Bay, nos hemos dirigido a Halong City, en donde nos esperaría un barco que nos llevaría a visitar algunos recodos de estas innumerables islas calcáreas plantadas en medio del mar que componen esa conocida bahía…

En efecto, tras unas tres horas de camino hemos llegado al puerto de Halong City… Hemos dejado los bártulos un momento, mientras el guía trajinaba con el asunto del barco en donde pasaríamos la noche y en el que andaríamos todo el día de hoy y el de mañana por la Bahía de Halong…

Para llegar a la nave, hemos tenido que subir a otras que estaban en el puerto e irlas atravesando hasta llegar a la nuestra… Al llegar han cogido nuestro pasaporte, han tomado nuestro nombre y después de una buenísima comida (En donde he conocido a una pareja de australianos que llevaban mi misma cámara), nos han distribuido a cada uno en nuestras habitaciones. Tocábamos a dos por camarote y a mí me ha tocado con un neozelandés que no era mal tipo, pero que no me daba buen “feeling”… Como soy un poco rarillo y hasta insociable en algunas ocasiones, no me he dado excesiva importancia…

Hemos empezado visitando una cueva muy amplia y bonita, pero demasiado iluminada con colores y muy “turistizada” para mi gusto… Luego hemos cogido una embarcación pequeña para atravesar un arco de piedra que parecía la entrada de una cueva y que tras unos segundos nos ha llevado a una especie de “laguna” rodeada de montañas, una isla de agua rodeada de roca a la que solo se podía entrar penetrando la arcada desde una barca… La sensación era de una calma silenciosa en donde se podía oír nuestro eco… Algunos han optado por bañarse, yo no tenía nada debajo del pantalón, así que lo he dejado… Al salir de allí, el que llevaba el bote, nos ha pedido 2$ a cada uno… Yo, por supuesto no he pagado nada… Los timos no vienen incluidos en el precio de la excursión de dos días y una noche que contraté…

Tras esto, hemos regresado al gran barco y hemos pasado un tiempo atravesando paisajes increíbles que no he dejado de fotografiar… El sol brillaba espléndido (quizá demasiado para tomar fotos) y así ha sido todo el día…

Uno de los platos fuertes de hoy ha sido el “kayaking” (remontar las aguas en piraguas kayak de dos pasajeros) Nos tocaba una hora a cada uno y yo, personalmente, no había contratado este servicio, pero me he apuntado por el morro ya que parece ser que el guía tenía anotados que todos lo hacíamos… El neozelandés y yo hemos llevado uno muy bien, al unísono y con “clase”… Los dos habíamos manejado piraguas y eso se notaba… Hemos ido muy veloces hasta islas bastante alejadas y el resultado es que hemos llegado con 20 minutos de retraso con respecto a todos los demás… El guía me ha intentado cobrar el “kayaking”, pero le he contestado que si tenía que dar algún dinero, se lo daría a mi agencia de viajes, no a él en persona… Ha sido mágico lo dicho; rápidamente se ha apartado y ha dicho que no tenía que pagar nada…

Tras esto, nos ha tocado darnos un bañito desde el barco… Nos hemos ido tirando desde unos 15 metros de altura que había desde el techo hasta el agua… Ha sido gratificante… Luego me he dado una ducha en mi camarote y me he puesto algo más “decente” para esperar la cena…

La noche ha llegado, hemos cenado opíparamente y tras subir por un rato al techo a ver las estrellas desde las tumbonas, me he ido a la habitación a pasar las fotos al disco duro y luego he vuelto a subir… Le he prestado a la gente de arriba unas velas que no me hacían falta (y pesaban en la mochila) para que tuvieran luz y pudieran montarse su cháchara particular… Cuando me ha ido venciendo el sueño, he vuelto al camarote y me he ido quedando dormido… Algo más tarde, me ha despertado el neozelandés que venía de haberse tomado algunos calichazos de vodka en el techo… Un poco más tarde me ha despertado otra vez porque estaba hablando solo y mirando por la ventana… parecía sonámbulo, pero el caso es que afuera, la luz de la luna bañaba todo el entorno con una atmósfera encantada y serenísima que llamaba la atención… Ya no recuerdo más, me he quedado de nuevo “roque” en pocos segundos…